Un estudiante que logra migrar con éxito, será sin duda alguien que aprenda a aprender para la vida, a tomar decisiones acertadas, a resolver problemas y a innovar en el mundo en el que se desenvuelve; así, el entorno virtual demanda que el estudiante pueda gestionar su aprendizaje. Requiere cooperación, tolerancia y respeto, pero sobre todo, implicación que lleve a desarrollar actitudes proactivas y autónomas.